Pero qué difícil es cuando ya no se ve, sino se vive.
Como no tengo plata ni estoy dispuesta a analizarme con un psicólogo, creo que éste será mi medio de catarsis. Tarde o temprano releer estas palabras me ayudaran a entender lo que soy, lo que fui y lo que seré en mi constante búsqueda de la contemplación y el sentido.
No sé en qué momento comenzó exactamente, que me transformé en un observatorio. Termine ayudándome de mi mente para llegar a lo más profundo del espacio, llegar a las estrellas, a su luz... y a la oscuridad del universo. Pero mi telescopio falla ahora.
No sé en qué momento dejé de vivir, o no sé si realmente lo he hecho. Yo creo que sí que vivo, sólo que de manera distinta a lo que veo en los demás "vivires". No es que me crea especial ni nada, tampoco mejor o peor que nadie porque más allá del resentimiento por algunos seres humanos, respeto la gente que me rodea en su integridad y vínculo conmigo. Es agradable saber que de verdad existe gente a mi lado, que comparto y me aceptan y quieren de la manera que soy, sin juzgarme, cuestionarme constantemente o dejándome de lado. Siempre están ahí, ese milagro del amor... Creo que nunca lo entenderé y es lo que me da esperanza de que vale la pena vivir por sobretodo, por sobrenada.
¿A qué van estas palabras? No sé exactamente, o quizás si lo sé pero no quiero admitirlo, porque como que a nadie le gusta realmente admitir lo que le da miedo, o le duele. Al menos no he tenido el privilegio de conocer a alguien que le guste.
Suena una melodía conocida, una voz de alguien que en algún momento fue muy importante y ya no lo es. Una amiga que dejó de ser amiga, que hoy me evita con su mirada y su alma, porque debido a diferencias y malestares el vínculo de rompió y quedó en resentimiento, en indiferencia. Me alejé de ella porque su manera de sentir, pensar y vivir no me gustaba y no la quería para mi y creo que le hice un daño. Me alejé sin explicarle realmente, tranquilamente lo que ahora me sale en estas palabras, y de esta manera ella quedó primero desconcertada y luego sentida. Ahora a ella también le molestan mis maneras de expresarme y vivir y este constante desencuentro me cansa. Me cansa porque me decepciona que la amistad no termine de buena manera, y me cansa porque los malos sentimientos perturban mi alma, sean los que sean, desde que he podido, los evito con todas mis fuerzas. Todo lo malo, todo lo incorrecto... Pero, ¿es eso realmente bueno?
¿Qué es vivir? Ufff, necesito tanto un abrazo... un "amiga, te quiero" de mi Nadjadeth, de mi Anita, de mi Paola. Necesito una cerveza, un completo sin vienesa jajaja. Necesito una canción de Pink Floyd tocada por el Daniel y coreada por todos. Necesito un Comfortably Numb. Quiero que los "te extraño" de mi Alejandra y mi Rodrigo se conviertan en "nos vemos en un ratito" o en una junta en República o en una plaza llena de risas y anécdotas. Quiero un "negrita" de mi mamá...
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